Me sorprendió leer una revista de estas de ciencias, que el término "revolución" tal y como ahora lo conocemos se lo debemos a Copérnico. El título de este comentario alude al trabajo que él presento y que tiraba por tierra todo lo que hasta entonces la gente tenía asumido. Que la tierra era el centro del universo y todos los astros giraban alrededor de ella, que me perdonen los científicos si digo algo que no sea correcto, no es el asunto que me interesa realmente. Resulta que este tal Copérnico, llega un día se levanta y dice: Pues no!! No señores!! la tierra no es el centro de nada!!. La tierra gira alrededor del sol como lo hacen el resto de los planetas. Y de repente nadie lo cree, lo toman por loco, la iglesia casi esta apunto de quemarlo por hereje. En fin, lo que todo el mundo sabe más o menos. Pero tampoco es eso lo que me interesa.
Resaltaría por encima de todo, a la persona, que no se conformó con lo que le decían, que buscó en la ciencia para comprobar que es lo que en realidad sucedía. Revolucionó el mundo y nunca mejor dicho. Su allazgo sirvió para que la palabla "revolución" signifique cambio radical. Ese cambio que muchos no nos atrevemos a dar, la palabra que no te atreves a decir, la canción que no te atreves a cantar, el día que no te atreves a salir, el beso que no te atreves a dar, el abrazo que no te atreves a dar, el salto que no te atreves a dar. Quizás el día que sí te atrevas comience tu revolución.
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